Te da, no te pide.
La mayoría de las apps de gratitud te ponen delante una página en blanco. Gratio te pone delante algo en lo que fijarte: la vecina que te saludó, el árbol que ya estaba ahí antes que tú, el agua caliente que simplemente llega.
Sin rachas, sin culpa.
Si te saltas un día, no pasa nada. No hay ningún contador que proteger, ninguna notificación que te diga que fallaste. Un día sin momento es solo un día tranquilo.
Está donde ya miras.
El widget es la app. Tu momento aparece en la pantalla bloqueada a la hora que tú eliges; nunca tienes que abrir nada.
Cómo funciona
Elige tu momento.
Por la mañana, por la noche o cuando mejor te venga.
Añade el widget.
En la pantalla bloqueada, en la pantalla de inicio o en StandBy.
Eso es todo.
Cada día llega un momento nuevo. Guarda los que quieras recordar.
Los momentos
Escritos, no generados.
Cada uno de los 1191 momentos lo escribió una persona en su propio idioma —neerlandés, inglés, francés, alemán y español—, sin traducirlo de ninguno de los otros. Hablantes nativos revisan cada momento: el tono, la lógica y las palabras que solo se usan en un país.
Privacidad
Tus momentos se quedan en tu teléfono.
Sin cuenta. Sin registro. Sin ningún servidor que almacene lo que guardas. Gratio funciona por completo sin conexión, incluido el widget.